Los brazos no responden
la mirada está fija en el piso
los pies están arriba de algo
y la cara está iluminada.
No quiero responder
no puedo no hacerlo
sí sí
Es que estoy tan aburrido
si esto es todo no quiero más
hay un mercado por ahí
lo veo todos los días
Y es que jamás pensé
decir nada diciendo nada
todo este tiempo estube muerto
enfrente de todos sin decir
ni una palabra sin un mensaje
un frenesí de letras y los espacios son largos.
Es que estoy tan aburrido
si esto es todo no quiero
hay una tabla de planchar
publicada en el altar, estoy cansado de reposar.
Tus palabras me agotan
al borde de un abismo
voy a zafar del oportunismo
se evaporan con zumbidos
reaparecen en latidos.
La mesa intoxicada de objetos
un cenizero improvisado con acrílico
31 de julio de 2009
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