16 de febrero de 2009

Lagrimas rojas.

De chico esuché como rumoreaban su nombre
crecí con la armonía de su silvido
y florecí acariciandola algunas noches
otras tantas sentí que la abrazaba
pero nunca en realidad estube tan cerca.

Quizás haya sido casualidad
que en la flor de mi edad
ella no me tenga piedad
pero siempre esa misma cualidad
me ha de seducir
por su camino tan poco transitado
para mí, el único camino que hay.

Y por faltarme tantas noches
mas de una gota he derramado
y en tu nombre mil veces he brindado
ya no te recuerdo como antes
ahora sos una mujer de verdad.

Y ahora que por fin te tengo
te voy a tener que dejar
desearía poder abrazarte
estos días un poco más
pero no soy yo, son los demas
que me llevan casi por azar
atandome en cada poste
con un hueso para jugar

Quizás algún día nos crucemos
tomando algo en un bar
vos vas a contar mis chistes
y yo no voy a parar de llorar
siempre tan ligera, siempre tan audaz
siempre tan hermosa, siempre tan especial.

Y ahora que estoy muriendo
pronuncio tu nombre sin parar
diciendote al oído
¡Cuanto tiempo sin vernos, Libertad!

No hay comentarios:

Publicar un comentario